CONTROL DE MOSQUITOS


Los mosquitos son un grave problema en la zona donde vivimos: la climatología, los cursos de agua poco fluidos, embalses, sistemas de recogida de aguas pluviales, etc. son la causa de la multiplicación y proliferación de las poblaciones de estos organismos parásitos. Su presencia no sólo nos incomoda y  molesta por las posibles picaduras, sino que estas picaduras, como se deben a la necesidad que tienen las hembras de obtener sangre para aportar las proteínas necesarias para el desarrollo de sus huevos, pueden, en este intercambio de flujos, actuar como vector de enfermedades.
El vínculo de los mosquitos con el agua es íntimo, ya que el desarrollo de sus formas larvadas y nimfales se realiza íntegramente en este medio, y las formas adultas vuelven a este medio para poder hacer las puestas de huevos. Detectamos que casi en todos los puntos donde hay acumulación de aguas más o menos estancas sirven para la multiplicación de una u otra especie de mosquito.
A nivel de previsión y de lo que podemos hacer para evitar la proliferación de mosquitos, cabe tener presente que los puntos de acumulación de agua son muy variados y,  aunque tengan lugar durante un tiempo muy breve, 10 días son suficientes para dar lugar  a una nueva generación de mosquitos.


COMPONENTES DE LA LUCHA INTEGRADA PARA EL CONTROL DE MOSQUITOS

  1. Lucha biológica, basada en la utilización de cepas de una bacteria, el bacillus turingensis, que, en sitios de aguas limpias, funciona como un larvicida eficaz con un bajo impacto ambiental.
  2. Lucha física, basada en trampas de luz que capturan las formas adultas atraídas por la luz UV de la trampa.
  3. Lucha química, basada en la aplicación de larvicida de tipo químico o insecticida adultícida.

La propuesta de Salud ambiental es aplicar la lucha integrada, aprovechando una valiosa herramienta, el Tigrino, un sistema de aplicación racional de larvicida que potencia su efectividad.

  1. El control de mosquitos sobre sus larvas permite el control de la población en su  punto de origen, así como un uso racional del producto plaguicida.
  2. La novedad que presenta este sistema es la dosificación del producto: unas pastillas efervescentes favorecen que el producto se libere de forma constante y gradual, evitando las fluctuaciones de concentración de larvicida.
  3. El tigrino es un soporte biodegradable que favorece la flotación de la pastilla, de manera que el producto estará siempre presente y activo en la zona de actividad de las larvas de mosquito


El gráfico representa la evolución de la densidad larvaria en embornales similares en cuanto a la forma, posición y profundidad, en los cuales había originalmente una misma concentración de larvas: el primer grupo de embornales ha sido tratado con  Tigrino, que contiene un comprimido larvicida (2gr) a base de Temephos (3’8%); el segundo grupo ha sido tratado sólo con el comprimido larvicida, y el tercer grupo no ha sido tratado con ningún producto. Las medidas de densidad larvaria se han tomado cada dos horas, hasta la completa eliminación de las larvas.

El análisis de los resultados pone de manifiesta cómo la permanencia del Tigrino en la superficie del agua comporta una mayor eficacia de acción, facilitando que la acción del larvicida se concentre en la zona donde se localizan las larvas del mosquito, manteniendo la concentración óptima de producto larvicida en este punto. Estos resultados son visibles a las pocas horas, cuando puede observarse una reducción de la actividad larvaria en el embornal.